Un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que cuatro de cada diez familias argentinas tuvieron que recurrir a sus ahorros para afrontar los gastos cotidianos durante 2025.
De acuerdo con los datos oficiales, el 37,4% de los hogares se encontraba endeudado en 2025, un porcentaje que duplica los registros de hace 20 años. El fenómeno se profundiza a medida que disminuyen los ingresos: en el estrato más bajo, uno de cada tres hogares tuvo que pedir dinero prestado o financiar compras básicas.
Entre las estrategias más utilizadas para cubrir los gastos figuran la venta de pertenencias, el uso de ahorros, los préstamos formales o informales (a bancos o familiares) y la financiación en cuotas o al fiado.
El informe del INDEC también muestra cómo cambió el panorama en las últimas dos décadas. Se amplió el acceso a planes sociales, subsidios y ayudas económicas, pero al mismo tiempo aumentó el financiamiento del consumo mediante tarjetas de crédito o créditos personales.
Entre 2003 y 2025, los préstamos bancarios y financieros crecieron 10,8 puntos porcentuales, mientras que el uso de tarjeta de crédito o pago en fiado subió 28,9 puntos. En los sectores medios y altos, predomina el endeudamiento con entidades financieras, mientras que en los sectores bajos prevalece el recurso a préstamos familiares o de amigos.
El uso de ahorros para gastos cotidianos también se incrementó en los últimos años: alcanzó un pico del 40,1% de los hogares en 2024, el valor más alto de la serie histórica.
El INDEC advierte que, aunque en 2020 hubo un fuerte aumento de subsidios y transferencias de dinero que llegaron al 27,5% de los hogares, la presión económica sobre las familias continúa siendo elevada y muchas deben recurrir a mecanismos de financiamiento cada vez más frecuentes para sostener su consumo básico.





