Un informe reciente de UNICEF destaca una mejora en las condiciones de vida de los hogares más vulnerables en Argentina, al registrar que la pobreza bajó del 48% al 31% en el último año.
Se observan también mejoras en el acceso a servicios de salud y educación: la proporción de hogares que no puede asistir al médico o al dentista bajó 8 puntos, al igual que los que deben dejar de comprar medicamentos, que pasaron del 23% al 15%. Además, las familias muestran mayor capacidad para afrontar gastos relacionados con la niñez, como útiles escolares, vestimenta y actividades extracurriculares.
A nivel general, los datos oficiales del INDEC indican que la pobreza alcanzó al 31,6% de las personas, la cifra más baja desde 2018. En cuanto a la pobreza infantil, se redujo en 21 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024, mientras que la indigencia disminuyó 17 puntos.
Sin embargo, el informe también alerta sobre el aumento del endeudamiento. El 31% de los hogares recurrió al sistema bancario formal a través de tarjetas de crédito o préstamos personales, y si se suman préstamos informales o de familiares, el porcentaje asciende al 45%. Este crecimiento refleja un desafío para las familias pese a la mejora en los ingresos.
Los especialistas destacan que la reducción de la pobreza se relaciona con la desaceleración de la inflación y la priorización de políticas de protección de ingresos, como la AUH y la Prestación Alimentar. El desafío ahora es sostener estos avances en un contexto de consolidación fiscal y asegurar que los hogares mantengan la capacidad de cubrir sus necesidades básicas.





