Aunque la minería mendocina todavía se encuentra en etapas tempranas y con décadas de atraso frente a otras regiones, la provincia comienza a explorar oportunidades económicas previas a la extracción.
Mendoza enfrenta un escenario particular: mientras la actividad minera aún se encuentra en pleno desarrollo inicial y proyectos como PSJ Cobre Mendocino avanzan en la discusión legislativa, la provincia identifica oportunidades que no dependen de una explotación inmediata. Especialistas señalan que, pese al retraso estructural, existen condiciones para capitalizar el movimiento económico previo.
La cuarta edición del LATAM & Argentina Critical Minerals Summit 2025 expuso este potencial. Allí, Mendoza recibió el Finance Day & TSX Roadshow, un evento que acercó a fondos de inversión y actores globales del sector minero, interesados en evaluar el ecosistema financiero de la región. La presencia de estos jugadores abre la puerta a generar negocios, servicios y empleo aun antes del inicio de la producción.
De acuerdo con Sebastián Piña, CFO de Impulsa Mendoza, la provincia “solo está retrasada en minería”, pero posee ventajas competitivas que la posicionan como un espacio propicio para la radicación de empresas e instituciones vinculadas al sector. Infraestructura, servicios profesionales y un creciente interés por parte de capitales internacionales son algunos de los factores que destacan los organizadores.
En este contexto, Mendoza busca convertirse en un hub financiero minero para Sudamérica, aprovechando la ventana que ofrecen los minerales críticos y la transición energética. La estrategia apunta a lograr un impacto económico temprano que dinamice a proveedores locales, potencie la llegada de inversiones y prepare el terreno para una futura etapa de explotación.





