La multinacional Dana decidió cerrar su planta en San Luis y despedir a 50 empleados sin previo aviso. La medida, comunicada por la casa matriz a través de mensajes de WhatsApp, incluyó el compromiso de pagar indemnizaciones completas y trabajar en un plan de reconversión laboral junto a la provincia.
BDana, empresa dedicada a la producción de piezas de transmisión, suspensión y frenos, cerró repentinamente su planta en San Luis y dejó sin trabajo a 50 operarios. La medida sorprendió a los trabajadores, ya que no hubo comunicación oficial previa y fue informada de manera abrupta por la casa matriz en Estados Unidos.
La compañía aseguró que todos los empleados recibirán el 100% de las indemnizaciones correspondientes, aunque la Unión Obrera Metalúrgica advirtió que el cierre también afectará indirectamente a unos 40 puestos de trabajo de firmas proveedoras de la zona. El impacto económico y laboral en la comunidad generó preocupación inmediata entre autoridades y gremios.
El gobierno provincial emitió un comunicado en el que informó que acompañará a los trabajadores despedidos. Funcionarios de las áreas de Relaciones Laborales e Industria se presentaron en la planta para asistir a los empleados durante una concentración realizada frente a la fábrica.
Además, la empresa se comprometió a trabajar en conjunto con la provincia para diseñar un plan de reconversión laboral y productiva. Dana, que había sido proveedora de importantes terminales automotrices, cierra así un ciclo industrial en la región, donde operaba desde hace varios años.





