Un estudio de IAE Business School e IDEA revela que 9 de cada 10 compañías no encuentran los perfiles que necesitan. Las empresas atribuyen el problema a la formación educativa desactualizada y a la falta de habilidades blandas y cognitivas.
Según el relevamiento, la mayoría de las empresas enfrenta serias dificultades para cubrir puestos clave debido a que los candidatos no cuentan con las habilidades técnicas y blandas que hoy demanda el mercado laboral. El estudio detectó una brecha cada vez mayor entre lo que requieren las compañías y lo que ofrece la formación formal, un desajuste que impacta directamente en la productividad y obliga a invertir más en capacitación interna.
Los puestos más difíciles de cubrir son los vinculados a la tecnología —mencionados por el 49% de las compañías— y los comerciales —señalados por el 45%. Las grandes empresas enfrentan mayores obstáculos para incorporar talento tecnológico, mientras que en las PyMEs la mayor escasez se registra en roles comerciales. Además, habilidades blandas como autogestión, trabajo en equipo y resolución de problemas se volvieron tan difíciles de encontrar como las capacidades técnicas.
Desde la perspectiva de los candidatos, las principales razones para rechazar ofertas laborales son los salarios de entrada (53%) y la modalidad de trabajo (40%), con una preferencia marcada por esquemas híbridos o remotos. Esta tensión entre expectativas y propuestas laborales profundiza el desajuste, especialmente en mandos medios y posiciones de liderazgo.
El informe también destaca que el 70% de las empresas considera que el sistema educativo no brinda la formación necesaria y que la falta de experiencias prácticas, sumada a una baja motivación por el aprendizaje continuo, agrava la brecha de habilidades. Expertos advierten que competencias como la autogestión, la curiosidad, la resiliencia y la flexibilidad deberían incorporarse al diseño curricular desde etapas tempranas para responder a un mercado laboral cada vez más exigente.





