Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA registró una caída de más de 9 puntos en la pobreza y un descenso de la indigencia al 6,8% en el tercer trimestre de 2025.
El relevamiento de la UCA indicó que la pobreza alcanzó el 36,3% y la indigencia el 6,8% al cierre del tercer trimestre de 2025, mostrando una caída significativa respecto del año pasado. No obstante, el Observatorio advirtió que, al corregir por mejoras en la captación de ingresos, la baja real sería mucho menor: apenas 2,1 puntos porcentuales. Según esas estimaciones, la pobreza corregida se ubicaría en torno al 35%, y buena parte del descenso observado en los datos oficiales se explica por cambios metodológicos y subregistros previos.
El informe también mostró fuertes diferencias según la composición de los hogares: mientras que casi la mitad de las personas que viven en hogares con niños son pobres, la cifra cae a 10,8% en los hogares sin menores. Además, la UCA destacó que la pobreza crónica afecta al 27,6% de la población y se concentra en los sectores más vulnerables, donde seis de cada diez personas permanecieron pobres de forma persistente entre 2024 y 2025.
Otros indicadores sociales profundizan esta brecha. El 46,8% de la población declara estrés económico, un nivel muy por encima del piso histórico, y la inseguridad alimentaria alcanza al 18,7% de los hogares, con especial gravedad en los sectores de ingresos muy bajos. La UCA señaló que las transferencias sociales actúan como un amortiguador clave: sin ellas, la indigencia sería casi el doble y la pobreza superaría el 41%.
Pese a la mejora en los datos de pobreza e indigencia respecto a los picos de 2024, el estudio remarca que estos avances no representan un cambio estructural. La pobreza de larga duración continúa afectando a un tercio de la población debido a empleos informales, bajos ingresos y dependencia de la asistencia estatal. Por eso, la UCA concluyó que, aunque la estabilización inflacionaria ayudó a aliviar algunas tensiones, la desigualdad y las privaciones económicas siguen siendo problemas profundos y persistentes.





