Tras cerrar 2025 con mejores resultados que el año anterior, el Gobierno proyecta un escenario optimista para el mercado laboral en los próximos dos años.
El mercado laboral español cerró 2025 con 56 meses consecutivos de descenso del desempleo, un dato que el Ejecutivo considera clave para explicar la transformación reciente del empleo. Esta tendencia se apoyó en un ciclo prolongado de crecimiento de la afiliación a la Seguridad Social y en un contexto de expansión económica que permitió sostener la creación de puestos de trabajo.
Según datos oficiales presentados por los secretarios de Estado de Trabajo y de Seguridad Social, el año pasado se crearon alrededor de 500.000 nuevos empleos, superando incluso los registros de 2024. Desde el Gobierno sostienen que el mercado de trabajo funcionó de manera especialmente sólida, convirtiéndose en uno de los principales motores del crecimiento económico.
La reducción del desempleo alcanzó a más de 152.000 personas en diciembre, con una baja del 6% interanual. Las autoridades remarcan que el impacto fue mayor entre mujeres y jóvenes, colectivos históricamente más afectados por el paro. En ese marco, atribuyen buena parte de esta mejora a la reforma laboral, que habría facilitado la salida del desempleo de una proporción significativa de trabajadores.
En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social marcó récords mensuales durante todo 2025, impulsada en gran parte por la llegada de trabajadores extranjeros, que ya superan los tres millones de ocupados. También se destacó el crecimiento del trabajo autónomo, especialmente en sectores de alto valor añadido. Con estos indicadores, el Gobierno considera que 2026 podría abrir una etapa inédita para el empleo, con niveles históricos de ocupación y una consolidación de la mejora en la calidad del trabajo.





