Equiparse para las vacaciones de verano cuesta cada vez más. Una familia tipo necesita cerca de un millón de pesos para comprar los productos básicos de la temporada. Aunque el aumento interanual fue del 12%, algunos artículos clave registraron subas muy superiores al promedio.

La temporada de verano comenzó con precios elevados para los productos típicos de las vacaciones. Trajes de baño, toallones, juguetes de agua, repelentes y cremas forman parte de una canasta estacional que, en conjunto, refleja el impacto del consumo veraniego sobre el bolsillo de las familias. Algunos bienes mostraron aumentos superiores al 40% respecto del año pasado, mientras que otros bajaron de precio.

Un relevamiento de la consultora Focus Market señaló que la Canasta de Verano 2025/26, compuesta por 33 productos para una familia tipo de dos adultos y dos menores, alcanzó en diciembre los $984.319. En comparación con el mismo mes de 2024, cuando el costo era de $882.228, el incremento fue del 12% interanual.

El comportamiento de los precios fue dispar según el rubro. Los mayores aumentos se concentraron en las prendas de baño y en las cremas hidratantes, que superaron ampliamente el promedio general. En cambio, algunos artículos asociados al ocio y la playa mostraron subas moderadas o incluso caídas, influenciadas por promociones y descuentos aplicados por los comercios.

Entre los productos que más aumentaron se destacaron los trajes de baño para mujeres, las gorras de sol infantiles y las cremas hidratantes, con subas cercanas o superiores al 40%. En contraste, los inflables para agua, los toallones y algunos insecticidas registraron bajas de precio. Esta dinámica refleja un verano con precios desiguales, donde el costo final depende tanto del producto elegido como de las estrategias comerciales vigentes.

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