El Gobierno puso en marcha la primera ronda de negociaciones con gobernadores para destrabar la reforma laboral en el Congreso. Diego Santilli inició el recorrido en Chubut.
Las negociaciones por la reforma laboral comenzaron a activarse formalmente con el viaje del ministro del Interior, Diego Santilli, a Chubut. Allí se reunió con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres, en el inicio de una serie de encuentros con mandatarios provinciales destinados a asegurar los respaldos necesarios tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.
La estrategia replica el esquema utilizado a fines del año pasado para el Presupuesto 2026, cuando Santilli recorrió varias provincias para relevar demandas y condiciones antes de que el Ministerio de Economía avanzara con las negociaciones formales. En el oficialismo consideran que la reforma laboral es la iniciativa más compleja del temario de sesiones extraordinarias que comenzarán el 2 de febrero, por encima de otros proyectos como la reforma tributaria o la Ley de Glaciares.
En Chubut, el contexto estuvo marcado por los incendios forestales que afectan a la Comarca Andina. Tanto Nación como provincia coincidieron en que la prioridad inmediata es el control del fuego, por lo que la discusión legislativa quedó en segundo plano. Aun así, Torres mantiene abiertas otras negociaciones con el Ejecutivo, como el reclamo por la caja de jubilaciones provincial y una deuda que la provincia llevará a la Corte Suprema.
El panorama político sigue siendo incierto. El gobernador chubutense no definió su posición sobre la reforma laboral y dentro de su espacio ya se expresaron rechazos al texto actual. A esto se suma la oposición de la CGT y del peronismo. Pese a ello, el Gobierno planea extender las conversaciones a al menos diez provincias durante enero, con especial foco en gobernadores radicales y aliados, mientras evalúa aceptar cambios en el Senado para evitar que el proyecto vuelva a foja cero.





