La segunda semana de enero arranca con definiciones centrales para la economía argentina. El dato de inflación de diciembre marcará el piso del nuevo esquema cambiario.

El INDEC difundirá el martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, el último registro de inflación del año pasado. Las estimaciones privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central anticipan un dato cercano al 2,3% o 2,5%, similar al nivel observado en noviembre. De confirmarse, implicaría un freno en el proceso de desinflación que se había consolidado hasta mediados de 2025.

Las proyecciones también indican que la inflación núcleo se ubicaría en torno al 2,3%, reflejando presiones persistentes en los precios. Diversas consultoras privadas coinciden en que diciembre habría mostrado una leve aceleración, lo que representa un desafío para el Gobierno, ya que la desaceleración inflacionaria es uno de los principales pilares de su programa económico.

En paralelo, el Ejecutivo pondrá en marcha la primera licitación de deuda en pesos de 2026, con el objetivo de renovar vencimientos tras haber afrontado pagos por unos US$4.200 millones a bonistas privados. La convocatoria se realizará el 12 de enero y los resultados se conocerán el 14, en un contexto en el que el mercado busca señales sobre la sostenibilidad financiera del año que comienza.

Por último, el Banco Central inició el año con compras netas de divisas por más de US$200 millones, en el marco del nuevo programa monetario y cambiario. El dólar se mantuvo dentro de la banda establecida, con diferencias moderadas entre los distintos tipos de cambio, mientras la inflación y la licitación de deuda aparecen como los factores que terminarán de poner precio al dólar en el arranque de 2026.

Tendencias