Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas crecieron en el acumulado anual, pero el último mes del año volvió a reflejar la debilidad del consumo.
Las ventas minoristas de las pymes registraron en diciembre una caída interanual del 5,2%, pese a tratarse de uno de los meses de mayor consumo del año. En comparación con noviembre, hubo un repunte similar, impulsado por factores estacionales. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el resultado anual de 2025 cerró con un crecimiento acumulado del 2,5%.
Desde la entidad destacaron que diciembre funcionó como un “respiro” financiero, pero no logró modificar el cuadro estructural de debilidad. El consumo se mantuvo retraído y racional, con familias enfocadas en promociones y gastos esenciales ante la persistente pérdida del poder adquisitivo. Sostener la demanda aparece como el principal desafío para el sector en el inicio de 2026.
En cuanto a la situación de los comercios, más de la mitad indicó que su realidad se mantuvo estable respecto de un año atrás, mientras que poco menos del 30% señaló un deterioro, una proporción menor a la registrada en noviembre. Hacia adelante, prevalece una prudencia con sesgo optimista: se espera una mejora del contexto económico, aunque las inversiones siguen postergadas por los altos costos y la baja rentabilidad.
El análisis por rubros mostró un desempeño mayormente negativo. Seis de los siete sectores relevados cerraron diciembre en baja, con caídas marcadas en Bazar y decoración, Perfumería y Textil e indumentaria. La única excepción fue Ferretería y materiales para la construcción, que logró una leve suba. En conjunto, el cierre de año dejó en claro que el alivio estacional no alcanza y que la recuperación del consumo dependerá de una mejora sostenida del poder adquisitivo.





