El mercado de trabajo continúa en retroceso y los últimos datos oficiales vuelven a encender las alertas. En octubre se perdieron más de 33 mil empleos registrados y la tendencia negativa se mantuvo en los meses siguientes.

De acuerdo con la Encuesta de Indicadores Laborales, la reducción del empleo se profundizó y afectó a casi todas las modalidades de contratación. La mayor parte de la pérdida se concentró en cuatro sectores clave: industria, comercio, servicios empresariales y construcción. La industria aparece como el rubro más golpeado, con un ritmo de destrucción de puestos que no muestra señales de desaceleración.

El retroceso alcanzó tanto al empleo asalariado privado como al público y al trabajo en casas particulares. Incluso el monotributo, que hasta ahora había mostrado mayor resistencia, registró caídas en octubre. En ese mes, la cantidad total de trabajadores aportantes bajó de 12.836.496 a 12.803.362, mientras que entre junio y octubre de 2025 el empleo asalariado privado perdió alrededor de 71 mil puestos.

En la comparación anual, se observa una pérdida superior a los 91 mil empleos registrados. El sector privado encabezó la caída, seguido por el empleo público y el trabajo doméstico. En contraste, el número de monotributistas creció, mientras que los autónomos continuaron disminuyendo, lo que refleja un mercado laboral cada vez más inestable y con mayor peso de formas de empleo precarias.

El balance de los primeros dos años del gobierno de Javier Milei profundiza este panorama. El empleo registrado privado se redujo de 6,38 millones a 6,19 millones de trabajadores, lo que implica la pérdida de 194.200 puestos. A esto se suman casi 72 mil empleos públicos menos y una fuerte baja en el trabajo en casas particulares, alimentando las dudas sobre la capacidad de la reforma laboral para revertir la tendencia negativa.

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