Pese a las proyecciones de crecimiento económico de entre 3% y 4% para este año, las expectativas sobre una mejora en la creación de empleo siguen siendo limitadas.
Datos de la Secretaría de Trabajo indican que desde la asunción del presidente Javier Milei se perdieron alrededor de 177.000 puestos laborales, y por el momento no se observan señales claras de una reversión de esa tendencia. La situación de la industria y la construcción aparece como uno de los principales condicionantes de este panorama.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado en base a estimaciones de unas 40 consultoras, refuerza esta visión. Los analistas prevén que la tasa de desocupación alcance el 6,8% en el cuarto trimestre de 2025, suba al 7,3% en el primer semestre de 2026 y cierre el año en torno al 6,9%, por encima del nivel del año anterior.
Un informe reciente de la consultora LCG profundizó el diagnóstico al señalar que no se espera un repunte significativo del empleo en el corto plazo. Según el estudio, en noviembre la actividad industrial cayó 0,6% y la construcción retrocedió 4,1%, dos sectores clave por su alta capacidad de generación de empleo.
La consultora advirtió además que los sectores que hoy muestran mayor dinamismo, como el agro, la energía y la minería, tienen un impacto limitado en la creación de empleo. En ese contexto, el eventual efecto de la reforma laboral sería marginal si no se consolida una recuperación más amplia de la actividad económica, especialmente en los rubros intensivos en mano de obra.





