La crisis que atraviesan las pymes textiles vuelve a profundizarse. La caída del consumo interno y el avance de productos importados siguen impactando de lleno en la actividad, obligando a fábricas de todo el país a reducir su producción.
TN & Platex paralizó por dos meses la planta de Hilados SA ubicada en Los Gutiérrez, Tucumán, y suspendió a casi 200 trabajadores. Durante ese período, los empleados percibirán un recorte salarial del 30%, mientras la empresa mantiene deudas vinculadas al aguinaldo de diciembre y a vacaciones adelantadas.
La fábrica, perteneciente al grupo empresario Karagozian, producía blanquería, tapicería y camisería. Desde el sector gremial advirtieron que, si la situación no mejora, la firma podría avanzar con un procedimiento preventivo de crisis, lo que habilitaría despidos y cambios en las condiciones laborales.
Referentes de la industria aseguran que el problema se repite en todo el entramado textil. Empresarios pymes denuncian que la apertura de importaciones generó una competencia desigual que empujó a muchas fábricas a reconvertirse en simples importadoras, debilitando la producción nacional.
A este escenario se suma el impacto del fast fashion y el ingreso masivo de ropa importada —incluso usada— que, según especialistas, tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales. De acuerdo con la Federación de Industrias Textiles Argentinas, en los últimos dos años se perdieron más de 16 mil puestos de trabajo y la actividad cayó un 24% interanual, reflejando la profundidad de la crisis que atraviesa el sector.





