Los últimos datos del INDEC muestran un avance del empleo informal. El fenómeno refleja el deterioro del mercado laboral y anticipa uno de los principales desafíos que el Gobierno busca enfrentar con una reforma laboral aún en debate.

El empleo en negro se profundizó durante el último año y el caso más extremo es el del servicio doméstico, que encabeza el ranking de trabajadores no registrados. En paralelo, el empleo formal privado muestra fuertes caídas, especialmente en actividades tradicionales como la construcción y la industria.

Entre los asalariados privados registrados, la mayor pérdida de puestos se dio en la construcción, con una baja de 88.000 empleos, seguida por la industria manufacturera (-46.000) y el sector de transporte y almacenamiento (-38.000). Según el economista Martín Redrado, el mercado laboral que viene priorizará sectores como energía, agro, minería y tecnología, en detrimento de la construcción y la industria.

Un dato llamativo que surge de las cifras oficiales es la composición total del empleo: de 22.668.000 puestos de trabajo, solo 11.063.000 corresponden a asalariados públicos y privados registrados, frente a 5.669.000 trabajadores no registrados y 5.936.000 cuentapropistas. La suma de informales y autónomos supera a los trabajadores formalizados, lo que explica el deterioro del sistema previsional.

Dentro del empleo en negro, el personal del servicio doméstico lidera con 1.152.000 trabajadores no registrados, seguido por el comercio mayorista y minorista (851.000), la agricultura y ganadería (632.000) y la construcción (574.000). En estos sectores, los asalariados informales superan a los registrados.

La precarización laboral se combinó además con una caída del salario real, especialmente entre los empleados públicos, los trabajadores bajo convenio y los informales. Respecto del tercer trimestre de 2023, los asalariados registrados se redujeron en 222.000 personas, mientras que los empleados “en negro” crecieron en 231.000 y los cuentapropistas en 400.000, en su mayoría también informales. En total, más de nueve millones de trabajadores carecen de derechos laborales, previsionales y sociales, con una informalidad del 43,8% entre los asalariados privados y del 64% entre los trabajadores independientes.

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