La empresa Emilio Alal cerró sus plantas en Corrientes y Chaco en medio de la crisis del sector textil. La firma atribuyó la decisión al avance de las importaciones y a un contexto económico adverso.

La compañía, con más de 100 años de trayectoria, se dedicaba a la producción de hilados de algodón, telas e insumos para la industria del calzado, accesorios y talabartería. El cierre de sus plantas productivas dejó sin trabajo a 260 operarios en ambas provincias.

Desde la empresa señalaron que la decisión responde a un escenario “inviable” para sostener la actividad, marcado por la apertura indiscriminada de importaciones, la caída del poder adquisitivo y los elevados costos financieros, laborales, energéticos e impositivos, que afectan la competitividad de la industria nacional.

La situación del sector textil atraviesa uno de sus peores momentos, con niveles de producción comparables a los de la pandemia. En octubre, la utilización de la capacidad instalada cayó al 32,5% y la actividad registró una baja interanual del 24%. Desde diciembre de 2023, el rubro perdió más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.

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