El ex director del INDEC, Marco Lavagna, sostuvo que la modificación metodológica del Índice de Precios al Consumidor no iba a generar una variación relevante en el resultado final.
Marco Lavagna consideraba que el nuevo índice de inflación que el INDEC se preparaba para aplicar no alteraría de manera sustancial los números conocidos. Según explicaba, el resultado final “no va a cambiar mucho”, ya que desde el punto de vista estadístico no se observaba una diferencia significativa respecto del índice vigente.
En su última entrevista pública como titular del organismo, Lavagna defendió la decisión de anunciar con anticipación los cambios en la metodología del IPC. Señaló que hacerlo cerca de la fecha de implementación podía alimentar sospechas o especulaciones, especialmente en un contexto económico y político sensible como el argentino.
El ex funcionario también explicó que el calendario electoral y ciertos hitos económicos, como la salida del cepo y las expectativas sobre el tipo de cambio, influyeron en la postergación del nuevo índice. Según detalló, aunque el desarrollo técnico estaba finalizado, no consideró adecuado introducir cambios en medio de escenarios que podían distorsionar la discusión.
Por último, Lavagna remarcó que, más allá del impacto limitado en la cifra final, el nuevo IPC representaba una mejora sustancial en la medición. Destacó la duplicación de precios relevados y de informantes, así como los cuidados para mantener la comparabilidad de la serie, subrayando además la importancia de evitar confusiones en su uso para ajustes de contratos y otros instrumentos económicos.





