El economista Rodolfo Santangelo sostuvo que, de haberse aplicado el nuevo Índice de Precios al Consumidor, la inflación habría sido más alta en los meses con aumentos de servicios, debido al mayor peso de las tarifas y a las actualizaciones que fueron postergadas por el Gobierno durante 2025.
En declaraciones radiales, Santangelo explicó que la decisión oficial de “pisar” los aumentos de luz, gas y transporte desordenó los precios relativos y volvió inoportuno el cambio metodológico del índice. Según señaló, los servicios subieron por debajo de la inflación el año pasado, lo que distorsiona la medición real del aumento de precios.
Desde una mirada técnica, consideró que el nuevo IPC debería implementarse recién cuando finalice el proceso de corrección de precios relativos. En ese sentido, afirmó que lo más adecuado es continuar con el índice actual mientras la economía absorbe los incrementos necesarios en los servicios públicos para acercarlos a valores reales similares a los de 2018.
Si bien coincidió con la decisión oficial de postergar el cambio, criticó la forma en que se manejó el tema. “Hubiera sido más prolijo anunciar en 2025 que, si se postergaban las tarifas, también se postergaba el nuevo IPC. Esperar hasta último momento fue un error”, sostuvo.
Por último, destacó el fuerte proceso de desinflación registrado bajo la actual gestión, aunque aclaró que el país aún no alcanzó niveles propios de economías desarrolladas. Según indicó, la inflación volvió a rangos “normales” de entre 25% y 30% anual, similares a los registrados entre 2008 y 2014, en un contexto donde la recuperación económica convive todavía con un escenario de estanflación de largo plazo.





