El INDEC difundirá esta semana el Índice de Precios al Consumidor de enero, que habría mostrado una leve desaceleración respecto de diciembre. El dato se conocerá con la metodología actual, en medio de la polémica por la postergación del nuevo índice y cambios en la conducción del organismo.
Según estimaciones privadas, la inflación de enero se habría ubicado levemente por debajo del 2,8% registrado en diciembre, interrumpiendo la tendencia alcista que se venía observando desde mediados de 2025. Aun así, el índice se habría mantenido por encima del 2%, consolidando un nivel de inflación mensual todavía elevado.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó una inflación del 2,4% para el primer mes de 2026 y estimó que la suba de precios interanual alcanzaría el 22,4% hacia fin de año. En línea con esa previsión, distintas consultoras privadas ubicaron el IPC de enero entre el 2,2% y el 2,6%, con variaciones interanuales cercanas al 32%.
Los analistas coincidieron en que la desaceleración estuvo explicada por una menor presión en alimentos no estacionales, una baja en los precios regulados tras los fuertes ajustes de diciembre y la estabilidad del tipo de cambio. Sin embargo, los rubros restaurantes y hoteles, salud y bienes y servicios varios mostraron incrementos por encima del promedio.
Dentro de los alimentos, las verduras volvieron a ser el principal factor de presión inflacionaria, mientras que la carne registró subas relevantes aunque a un ritmo menor que en meses anteriores. De cara a febrero, algunas consultoras anticipan una posible reanudación del proceso de desaceleración, siempre que se mantenga la estabilidad cambiaria y no se reactiven tensiones sobre la demanda de pesos.





