El envejecimiento de la población activa ya impacta de lleno en el mercado de trabajo argentino. Según una encuesta de Adecco, el 86% de las personas mayores de 45 años está buscando empleo sin éxito.

El envejecimiento de la fuerza laboral es una tendencia global impulsada por el aumento de la expectativa de vida y la caída de las tasas de natalidad. Este fenómeno eleva la edad promedio de quienes trabajan y reduce el ingreso de jóvenes al mercado, generando un escenario desafiante para quienes superan los 45 años y buscan reinsertarse laboralmente.

Dentro de este contexto, la llamada Generación Silver se posiciona como un actor estratégico por su experiencia, conocimiento del negocio y capacidad de adaptación. Sin embargo, el acceso al empleo continúa siendo limitado y muchas trayectorias consolidadas no logran traducirse en oportunidades concretas.

La encuesta revela que el 45% de los mayores de 45 considera que la edad es el principal obstáculo para conseguir trabajo, seguido muy de cerca por la falta de oportunidades (43%). En contraste, solo un 3% identifica a la tecnología como una barrera, lo que pone en jaque los estereotipos que asocian la edad con la falta de actualización.

De cara al futuro, la convivencia de cinco generaciones en el ámbito laboral —desde Baby Boomers hasta la próxima Generación Alfa— obliga a las organizaciones a revisar sus prácticas. La inclusión de talento senior, con esquemas flexibles, liderazgo sin sesgos y aprendizaje continuo, aparece como una clave central para aprovechar el valor de la experiencia en un mercado cada vez más diverso y longevo.

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