La cantidad de demandas vinculadas al sistema de Riesgos del Trabajo alcanzó en 2025 un récord histórico. El incremento no guarda relación con la evolución de los accidentes laborales, que se mantuvieron estables en los últimos años.
De acuerdo con datos difundidos por la Fundación Libertad y Progreso, durante 2025 se iniciaron cerca de 132.000 juicios por Riesgos del Trabajo, el nivel más alto desde la creación del sistema. En perspectiva, esto significa que la litigiosidad se multiplicó por 44 desde 2003.
El número representa más de 350 nuevas demandas por cada día hábil del año, consolidando una tendencia ascendente. Sin embargo, los registros de siniestralidad muestran otro comportamiento: tras un aumento inicial, los accidentes laborales se estabilizaron e incluso disminuyeron, sin acompañar el salto en la cantidad de reclamos judiciales.
Según el informe, esta brecha genera impactos económicos directos. El aumento de los juicios incrementa los costos del sistema de ART, encarece las cargas para las empresas y golpea con mayor fuerza a las pymes y a los sectores que generan empleo formal.
En este contexto, la reforma laboral busca atender el problema reduciendo la judicialización sin afectar la protección de los trabajadores. El estudio cita como ejemplo el caso de Chile, donde una mayor resolución administrativa y normas más claras contribuyen a mantener niveles de litigiosidad más bajos, con estándares de cobertura similares y mayor previsibilidad para el empleo formal.





