Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto y representante de Mercedes-Benz en la Argentina, reafirmó su apuesta por un proyecto industrial de largo plazo enfocado en producción, exportaciones y empleo.
Durante el encuentro, Herrero sostuvo que el país debe garantizar que la producción nacional compita en igualdad de condiciones frente al avance de las importaciones. De acuerdo con cifras de Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), aproximadamente la mitad del precio de un vehículo corresponde a impuestos, lo que repercute en toda la cadena automotriz.
El empresario remarcó que, además de la presión impositiva nacional, los tributos provinciales pueden profundizar las diferencias entre distritos. En ese marco, reclamó reglas claras y previsibles, junto con una estructura tributaria comparable entre jurisdicciones para sostener la producción y el empleo.
A contramano de otras compañías que aplicaron recortes, Prestige Auto invirtió 100 millones de dólares desde junio de 2025 e incorporó más de 200 trabajadores. Para 2026, la firma proyecta elevar el ritmo de producción de 65 a 90 unidades diarias y exportar 11.000 vehículos a mercados de América Latina.
La inversión incluye mejoras en los procesos productivos y la incorporación de la transmisión automática a la Sprinter fabricada en La Matanza. Herrero subrayó que producir en el país permite consolidar capacidades industriales y fortalecer la cadena de valor regional, aunque advirtió que ampliar la fabricación de nuevos modelos dependerá de la escala, la competitividad y la demanda, especialmente en un contexto donde los utilitarios muestran mayor potencial exportador que los autos de plataforma global.





