La industria de la construcción atraviesa uno de sus momentos más delicados en años, con una fuerte caída de la actividad y la pérdida de 120.000 puestos de trabajo.

El presidente de la entidad, Gustavo Weiss, señaló que la actividad cayó un 25% entre mediados de 2023 y 2024, en un contexto marcado por la casi total paralización de la obra pública nacional y la escasez de financiamiento. Según explicó, esta combinación generó un freno histórico en los niveles de ocupación.

Si bien en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza se registra cierto movimiento, el dirigente aclaró que no alcanza para compensar la ausencia de proyectos nacionales. En paralelo, describió al mercado inmobiliario privado como “tranquilo”, debido a que los créditos hipotecarios vigentes no tienen el volumen suficiente para impulsar una recuperación sostenida.

En declaraciones a Splendid AM 990, Weiss vinculó la crisis no solo al ajuste fiscal, sino también a los riesgos de una apertura económica sin restricciones y al avance de la inteligencia artificial. Planteó que existe un dilema entre ofrecer productos más baratos a los consumidores y preservar el empleo local, en un escenario global cada vez más competitivo.

El empresario advirtió que resulta muy difícil competir con potencias como China, cuyos niveles de producción y esquemas de subsidios generan fuertes asimetrías. Además, en medio de las tensiones del Gobierno con grandes grupos industriales, sostuvo que es necesario defender a las empresas eficientes para evitar un mayor deterioro del empleo y del entramado productivo nacional.

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