La directora ejecutiva de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) defendió el desarrollo técnico y regulatorio de las provincias frente a la mirada porteñocentrista.

La ley nacional de protección del ambiente, junto con las normativas provinciales y el código de minería, conforman un entramado regulatorio complejo que ya establece controles firmes sobre la actividad. En ese marco, uno de los grandes desafíos es la aprobación de permisos, un proceso que se ha ralentizado en varias jurisdicciones por la cantidad de proyectos que avanzan hacia etapas más exigentes.

En Salta, históricamente ligada a la minería boratera, el desarrollo de la minería metalífera obligó a los cuerpos técnicos provinciales a profundizar estudios y evaluaciones para garantizar que solo se aprueben los proyectos que cumplen con los requisitos. Este trabajo evidencia la capacidad de los organismos locales para acompañar el crecimiento de la industria.

“Hay una mirada que es muy porteñocentrista… de que en las provincias no hay capacidad, que la provincia no puede, que la provincia no tiene con qué… eso es falás, es absolutamente falás”, remarcó Cardona, destacando la evolución de provincias como Salta, San Juan, Catamarca y Jujuy en los últimos quince años en materia minera y energética.

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