Representantes del sector pesquero advirtieron sobre posibles efectos negativos de la cuotificación del langostino y reclamaron participar en el debate. Sostienen que las nuevas regulaciones podrían afectar el empleo, perjudicar a las pymes y generar distorsiones en la actividad si no se contemplan las condiciones reales de trabajo.
Desde el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, encabezado por el capitán Mariano Moreno, expresaron su preocupación por el impacto del nuevo esquema en la flota fresquera. Aseguran que la pesca tiene un fuerte componente artesanal y que los trabajadores cumplen un rol clave en el cuidado del recurso, por lo que consideran indispensable ser incluidos en la toma de decisiones.
En el marco del debate sobre la cuotificación del langostino, el sector advirtió que una implementación sin contemplar la realidad operativa podría concentrar la actividad en grandes empresas y dejar fuera a pequeñas embarcaciones. Esto, señalan, pondría en riesgo miles de puestos de trabajo y afectaría tanto a la actividad en el mar como al procesamiento en tierra.
El dirigente también alertó que un sistema de cuotas podría reducir hasta un 50% las capturas de las pymes, lo que impactaría directamente en los ingresos de capitanes y tripulaciones, cuyos salarios dependen de la producción. Además, sostuvo que esta situación podría provocar el cierre de empresas familiares y debilitar la pesca artesanal.
Por último, Moreno planteó dudas sobre los controles del nuevo esquema y advirtió sobre prácticas como el descarte de ejemplares más pequeños para priorizar los de mayor valor comercial. En ese sentido, subrayó que sin una fiscalización adecuada, la cuotificación podría no cumplir su objetivo de sustentabilidad y reiteró la necesidad de que los trabajadores participen en la definición de las reglas.





