Más de 2,8 millones de personas se desplazaron por todo el país, lo que representó un incremento del 5,6% en comparación con el año anterior; sin embargo, el gasto real experimentó una fuerte caída del 18,9%, evidenciando un consumo más moderado por parte de los viajeros.
El fin de semana largo de Semana Santa 2026 dejó resultados mixtos para el turismo en Argentina. Aunque la cantidad de viajeros aumentó un 5,6% en comparación con el año anterior y alcanzó los 2,85 millones, el impacto económico fue negativo en términos reales, evidenciando un contexto de consumo más restringido.
De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el gasto total mostró una fuerte caída al descontar la inflación, lo que reflejó un comportamiento más austero por parte de los turistas. Se consolidó la tendencia a viajes más cortos, con estadías promedio más breves y un menor gasto diario por persona, lo que llevó a los destinos a ofrecer alternativas más accesibles, como actividades culturales y religiosas gratuitas para sostener la demanda.
El costo fue un factor clave en la toma de decisiones, ya que muchas familias debieron destinar una gran parte de sus ingresos para viajar. Esto impulsó la búsqueda de promociones y el uso de herramientas digitales para optimizar gastos. A pesar de las dificultades económicas, el informe destacó que el interés por viajar se mantiene firme, con millones de turistas movilizándose en lo que va del año gracias al esfuerzo conjunto entre el sector público y privado.





