El economista Orlando Ferreres alertó que la inflación en Argentina no bajaría del 2% mensual en el corto plazo. Según su análisis, los últimos datos muestran más persistencia que desaceleración.
En declaraciones radiales, Ferreres sostuvo que las mediciones privadas ubican la inflación de marzo en torno al 3%, mientras que su consultora registró un 2,8% en el Gran Buenos Aires. Para el economista, estos valores reflejan un posible “nuevo piso inflacionario”, más alto de lo que se esperaba meses atrás.
El análisis también incluyó el impacto de la actividad económica. Ferreres advirtió sobre una fuerte caída de la industria, que en febrero se contrajo un 8,7% interanual, afectando especialmente a sectores como el textil, la maquinaria y el automotriz. Si bien reconoció que una menor actividad puede aliviar la presión sobre los precios, remarcó que la inflación responde a múltiples factores.
En ese sentido, explicó que la desaceleración del consumo por sí sola no alcanza para corregir el problema inflacionario, ya que intervienen variables como expectativas, costos y condiciones macroeconómicas más amplias.
Por último, señaló que el escenario económico sigue siendo complejo, con dificultades para acceder al crédito, aumento de la morosidad en los hogares y un riesgo país elevado. Aun así, consideró que existe cierto margen de mejora si se logra recuperar la confianza y canalizar recursos hacia la inversión y el consumo.





