El precio de los combustibles sigue en alza en Argentina y acumula una suba cercana al 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. En la Ciudad de Buenos Aires, los valores superan los $2.000 por litro.

En estaciones de servicio de marcas como Shell y Axion Energy, la nafta súper ya se ubica por encima de los $2.000 por litro, consolidando una tendencia alcista que se mantiene en las últimas semanas. Este aumento responde, en gran parte, al encarecimiento internacional del petróleo en un contexto de tensión geopolítica.

A nivel local, la petrolera YPF intentó aplicar una política de contención de precios desde abril, pero no logró frenar la suba generalizada. Los incrementos continuaron y se trasladaron rápidamente a los surtidores.

El encarecimiento de los combustibles genera un efecto en cadena, ya que impacta en el transporte y la logística, elevando los costos de bienes y servicios. Esto suma presión a la inflación y complica aún más el costo de vida.

Actualmente, llenar el tanque de un auto mediano (unos 50 litros) supera los $100.000, mientras que en vehículos que utilizan nafta premium puede superar los $120.000. Los precios reflejan el fuerte aumento registrado en los últimos meses: la nafta súper pasó de $1.566 en enero a más de $2.000 en marzo y abril, marcando una suba sostenida.

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