El Gobierno rechazó las denuncias de la UBA sobre un supuesto desfinanciamiento de hospitales. Aseguró que las acusaciones son falsas. También defendió la asignación de recursos al sistema.

Desde el Ejecutivo sostienen que los fondos están garantizados. Afirman que no existe un recorte en las partidas destinadas a salud. La postura busca desmentir el planteo de la universidad.

El conflicto surge en un contexto de ajuste presupuestario. La UBA había advertido sobre dificultades para sostener el funcionamiento. La discusión continúa abierta entre ambas partes.

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