Los datos muestran que Milei mantiene un 37,2% de apoyo, frente a un 61,5% que demanda un cambio de rumbo. La diferencia marca un clima social complejo.
El estudio refleja que el Gobierno sostiene adhesión en sectores específicos, pero no logra reducir el malestar general. La inflación y el ajuste son factores clave.
El escenario plantea desafíos políticos tanto para la gestión como para el futuro electoral.





