El oficialismo atraviesa días de reordenamiento político luego de las críticas de la Iglesia y en medio de nuevos movimientos dentro del espacio libertario.
El gobierno de Javier Milei atraviesa una semana marcada por las repercusiones políticas del Tedeum del 25 de Mayo y por movimientos internos dentro de La Libertad Avanza. La homilía encabezada por el arzobispo Jorge García Cuerva volvió a generar tensión entre la Casa Rosada y sectores de la Iglesia, luego de que el religioso reclamara “menos división y polarización” frente al Presidente y todo su gabinete.
En paralelo, el oficialismo busca mostrar señales de cohesión en medio de internas y cuestionamientos cruzados. El Tedeum dejó imágenes de alto voltaje político, con ausencias y reacomodamientos dentro del espacio libertario que alimentaron especulaciones sobre el vínculo entre Milei y distintos referentes aliados. La Casa Rosada intenta contener el impacto mientras avanza en una reorganización política de cara a los próximos debates legislativos.
La agenda del Gobierno también continúa atravesada por discusiones en el Congreso y por el enfrentamiento con la oposición. En los últimos días, el oficialismo logró bloquear intentos opositores para impulsar interpelaciones a funcionarios nacionales, en una muestra de la tensión parlamentaria que domina el escenario político. Al mismo tiempo, referentes del PRO y otros espacios aliados comenzaron a tomar distancia del estilo de conducción presidencial, en un contexto donde Milei busca sostener el respaldo político a su programa económico.





