El vínculo entre el gobernador bonaerense y el líder de La Cámpora atraviesa un momento de posible recomposición. La necesidad de coordinar un evento los llevó a retomar el contacto. Este intercambio podría marcar un cambio en la relación.
El diálogo fue calificado como operativo y sin tensiones. Ambas partes dejaron de lado disputas para resolver la situación. Esto fue visto como un gesto positivo dentro del espacio político.
Pese a esto, no hay garantías de una reconciliación duradera. Las diferencias sobre conducción siguen vigentes. El proceso dependerá de futuros acuerdos.





